Noviembre, 2008
La pelÃcula no es mucho más que su premisa y tiene unos baches importantes hacia el final, como si la directora Bettina Oberli no pudiera darle un cierre definitivo a la historia.
Dejará insatisfechos a la mayorÃa por la falta de dirección del guión pero que insólitamente no falla en actuaciones o puesta en escena, sino que falla en lo más básico que es relatar la historia.
El problema de la pelÃcula no es el mundo que retrata, sino cómo lo retrata. La discreción en estos casos es cinismo, es mirar un conflicto real a distancia.
Un amor con problemas en el marco de una pelÃcula que tiene sus problemas, más allá de algún acierto esporádico.
Si algo podÃan prometernos Pacino y De Niro era intensidad y ni siquiera eso da esta pelÃcula tosca y falta de energÃa.
Lo que quizás hace más interesante a Che, el argentino es su contraposición entre el héroe individual y el héroe colectivo.
No será un trabajo que cambie la historia del cine o se recordará por los siglos de los siglos, pero es una producción que apunta a un género y logra su objetivo.
Lo único que se puede resaltar de esta torpe pelÃcula es el elegante trabajo de fotografÃa y algunas secuencias de CGI que son brillantes.
Sólo Dubosc y Depardieu logran entender el supuesto tono que apunta a tener el film, ya que el resto no puede salir de su encasillamiento y divertirse con la trama.
Mas allá de aplaudirse el valor por mostrar actos eróticos de una forma natural y humana, la pelÃcula termina por aburrir y cansar.



