Título original: Source code
Origen: USA
Director: Duncan Jones
Reparto: Jake Gyllenhaal, Michelle Monaghan, Vera Farmiga, Jeffrey Wright, Russell Peters
Guión: Billy Ray, Ben Ripley
Fotografía: Don Burgess
Montaje: Paul Hirsch
Música: Chris Bacon
Duración: 93 minutos
Año: 2011
7 puntos
Enamorándose en un tren
Por Rodrigo Seijas
Lo que exige verdadera concentración a la hora de analizar 8 minutos antes de morir no es tanto su trama, enredada pero pequeña a la vez, que presenta a un capitán del ejército (Jake Gyllenhaal) asignado a un programa llamado Source Code (cuyo traducción sería “Código Fuente”), que le permite ser durante ocho minutos una de las personas que murieron en un atentado en un tren, con el objetivo de encontrar al terrorista responsable; ni el desempeño de un elenco siempre en el tono justo, compuesto también por Michelle Monaghan, Vera Farmiga y Jeffrey Wright; sino su director, Duncan Jones.
El hijo de David Bowie tuvo un debut que fue toda una revelación con Moon, que contaba una historia de ciencia ficción que era casi una pieza de cámara, con un espléndido Sam Rockwell en el protagónico. 8 minutos antes de morir da toda la impresión inicial de ser su primer paso hacia las grandes ligas, abandonando todo intento intimista, pero no es tan así. En primer lugar, por la repetición de espacios y la escasez de personajes. Pero más que nada porque Jones vuelve a abordar la historia de un hombre prácticamente prisionero en un lugar determinado, sin poder irse, condenado por un contexto espacial opresivo y manipulado por una autoridad que ejerce su poder de manera hipócrita, aunque con la chance de escapar y salir de los esquemas a partir del impulso que le da la ambigua presencia –porque está presente a la vez que no lo está- de una mujer a la que amar.
En 8 minutos antes de morir se nota la presencia de un realizador al que le interesa más contar la historia de un hombre persiguiendo un romance, o más bien una felicidad imposible, que el típico relato de suspenso. En su trabajo del tiempo, el filme podría parecerse perfectamente a Puntos de vista –donde la repetición terminaba siendo tan arbitraria como cansadora-, pero termina pareciéndose a Deja Vú, otra película que conseguía fluir en buena parte a partir de su vertiente romántica.
Claro que el guión de Ben Ripley para 8 minutos antes de morir no tiene la misma solidez que el de Bill Marsilii y Terry Rossio para la cinta de Tony Scott. Por eso las vueltas de tuerca que se van dando hacia el final del filme de Jones suenan un poco forzadas, como si se quisiera arribar a un happy ending innecesario e impuesto por las convenciones del mainstream. No deja de tener cierta lógica, no sólo porque esta segunda película de Jones es su entrada a los marcos hollywoodenses, sino también porque Moon también tenía esas características en cuanto se dirigía a su resolución.
Y sin embargo, a partir del desarrollo sintético pero cuidadoso de sus personajes, 8 minutos antes de morir consigue hacer creíble su disparatada premisa. Sin ser extraordinaria ni mucho menos, termina ubicándose un poquito por fuera de la media de Hollywood. Eso, en tiempos cinematográficos tan esquemáticos y poco arriesgados, no deja de ser todo un mérito.
La mejor sitcom del nuevo milenio dejó todo preparado para su final, que será en la próxima temporada. Y lo hizo de la mejor manera posible, con coherencia y amor por lo que cuenta.
El documental sobre la actriz transexual Camila Sosa Villada posee gran ambición temática. Aunque sus aspectos formales no están a la altura, no carece de interés.
La franquicia que siempre se dejó ver sin pedir nada a cambio vuelve sin siquiera dar algo. Pero por eso, nunca defraudó.
El film trabaja sobre una idea, que no puede cerrar en todo su metraje. Poca reflexión sobre su apuesta formal y temática, y un feo aroma a multiculturalismo.
Baz Luhrmann, un cineasta bastante malinterpretado por buena parte de la crítica, sigue apostando a los grandes relatos. Un film que, aún con sus fallas, sale victorioso frente a un gran desafío.
Se trata de Metal y hueso, con el protagónico de Marion Cotillard, editada por Blushine. Es la relación entre una entrenadora de orcas que sufre un accidente y un boxeador callejero.
El gran simulador; La huésped; En trance; Rigoletto en apuros; En otro país; Drácula 3D; Leones; Ataque a la Casa Blanca; Spring Breakers: viviendo al límite; Pensé que iba a haber fiesta; El último exorcismo – Parte 2; El gran Gatsby; El reino secreto; Scary Movie 5; Rápido y furioso 6; Rouge amargo; El gran casamiento; ¿Qué pasó ayer? Parte III; El ejecutor; Teen angels: el adiós 3D; Masacre en Texas 3D.
Un videojuego con una excelente trabajo de ambientación y narrativa que dispara múltiples asociaciones con el cine. El mundo de División Miami y Caracortada reactualizado de la mejor forma.